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Alcohol genera cáncer al riñón y al hígado

Alcohol contra el cáncer de riñón

Se sabe que los seres humanos cuando beben alcohol incrementan las veces que van al baño. Las personas piensan que esto ocurre porque están bebiendo mucho líquido y que el cuerpo está depurando y eliminando el exceso en forma de orina. Pero la verdad es que el alcohol exige a los riñones de manera constante, ya que si lo analizamos, no pasa lo mismo cuando bebes otros líquidos. Estudios recientes concluyen que el consumo constante de alcohol genera cáncer al riñón debido a que en los riñones existe una hormona antidiurética o vasopresina que es la encargada de proteger y equilibrar la eliminación de agua del organismo que se ve alterada y posteriormente también genera complicaciones al hígado.

Los riñones funcionan como un filtro o colador, se encargan de quitar impurezas y el exceso de agua en la sangre. Este exceso de líquido va a la vejiga y se elimina con la orina, pero solo se elimina el líquido que sobra, esto quiere decir que el resto del agua se reabsorbe (en los mismos riñones) regresando al organismo evitando así la deshidratación.

Causa del dolor en los riñones después de beber el alcohol

El dolor en los riñones nos indica detener el consumo de alcohol ya que estos solo pueden eliminar un 1% del alcohol en el cuerpo. La principal función de los riñones, es filtrar los desechos metabólicos del organismo y mantener un equilibrio entre el agua y la materia. Al consumir alcohol genera un desequilibrio en el mecanismo del filtrado produciendo un daño continuo a la hormona antidiurética, que es producida por la glándula pituitaria. El consumo de alcohol presenta el dolor corporal como un síntoma de reclamo al cerebro incrementando la orina para intentar eliminarlo sin mucho éxito.

Cuando ingresa alcohol al organismo la hormona antidiurética «se olvida» que tiene que trabajar y deja de funcionar. Al quedarse los riñones sin vigilancia o protección también deja de funcionar correctamente y en vez de eliminar sólo un poco de agua, envían todo el líquido a la vejiga, esta se llena rápidamente y promueve la constante orina. Así que al beber líquidos con alcohol se produce deshidratación generando otras complicaciones físicas como la eliminación de sales y potasio que el organismo necesita.

El hígado el gran sacrificado

Asimismo otros órganos del cuerpo empiezan a sufrir las consecuencias relacionadas al consumo de alcohol, como son el hígado, intestinos, estómago, y el sistema nervioso, entre otros. Lo que la ciencia sabe es que el hígado quien se lleva la peor parte del consumo de alcohol ya que al no trabajar los riñones además de la insuficiencia renal, empiezan otras serias complicaciones a la salud como la cirrosis, ictericia y hepatitis.

El hígado es un órgano vital, responsable de muchas funciones relevantes en el cuerpo. Produce enzimas digestivas, proteínas, ayuda a la coagulación, el colesterol, y otras sustancias. Asimismo es responsable del metabolismo de los nutrientes absorbidos por los intestinos, y también de la limpieza de toxinas.

El exceso de alcohol en el organismo produce complicaciones para procesarlo lo que estimula que el acetaldehído (factor para la aparición de la resaca) se produzca a mayor velocidad de la que el cuerpo puede procesar, provocando que este metabolito (sustancia que queda después de la descomposición) se acumule en el hígado y produzca serios daños hepáticos.

Con el paso del tiempo se almacenan depósitos de grasa en los hepatocitos (células hepáticas) y esto posteriormente se convierte en hepatitis (inflamación del hígado). Cuando el hígado intenta reparar esos daños, se crean cicatrices en el hígado, a lo que conocemos como cirrosis, el cual puede derivar en cáncer al hígado.

Video de cáncer al riñón y al hígado