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Ciencia y Tecnología

Los avances en ciencia y tecnología han cambiado nuestra vida rotundamente ¿en los últimos 300, 200, 100 años? ¡En los últimos 50 años! ¿Cómo era una adolescencia en la década del ‘60? La educación, la salud, la interacción con el otro y aspectos tan cotidianos de nuestra vida diaria han cambiado.

El desarrollo científico y los avances en tecnología han transformado nuestra cotidianeidad. Desde el intercambio de información y las transacciones comerciales, hasta la manera en que conocemos a alguien y las formas de comunicarnos.

Todos los avances se han dado de una manera vertiginosa y a escala mundial. Se han modificado los modos de enseñar y aprender; la medicina ha creado nuevos tratamientos para combatir enfermedades; y existen un sinnúmero de nuevos aparatos tecnológicos que forman parte de nuestra vida. Pero también han aparecido nuevos trastornos y afecciones relacionados con la tecnología y los cambios en el estilo de vida. Todavía se cuestiona la real masividad de estos avances y si el acceso a la ciencia y la tecnología es para todo el mundo.

La tecnología y la ciencia en los últimos 50 años

Hace 5 décadas la vida y la sociedad eran muy distintas. En esa época se envió por primera vez un satélite al espacio (hoy hay más de 3.500). Se descubrió la vacuna contra el sarampión y se inventó la pastilla anticonceptiva (actualmente hay 20 métodos anticonceptivos). No había celulares, en realidad ni siquiera el teléfono era un artículo masivo. La televisión acababa de inventarse y tardó un tiempo en verse a color, hoy hay televisores “inteligentes” y con tecnología 4K. No existía internet, ni el e-mail, ni las redes sociales digitales como Facebook, Instagram o WhatsApp.

Hoy podemos tomar una fotografía con nuestro celular y compartirla con millones de personas al instante. Existen “aplicaciones” para casi todo: pagar cuentas; conocer gente; mapas; juegos; plataformas de e-commerce; editor de fotos y videos; aprender un idioma y más, mucho más. Hace 5 décadas la palabra “aplicación” no tenía el significado que hoy le damos.

No hablemos de computadoras, ni de la play station, ni de los juegos de realidad virtual. En menos de cien años se dado un vuelco de lo análogo a lo digital.

La era digital, con su propio lenguaje

Ser ciudadanos digitales implicó una expansión en el lenguaje. Los avances en todas las áreas de la ciencia y la tecnología obligaron a la implementación de un nuevo glosario de para palabras.

Hashtag, selfie, Check-in, venue, post, pinear, call to action, engagement, viral, sem, send, catfish, crowdfunding, keyword, match, y muchas más. Estas palabras, aunque en inglés y para el mundo digital, se utilizan en el “mundo offline” con mayor recurrencia.

La interacción, las relaciones, las citas

Los dispositivos tecnológicos han mediatizado nuestra vida cotidiana. Las comunicaciones, el traspaso de información, e incluso conocer a una persona especial puede hacerse a través de la tecnología antes de ir al “cara a cara”.

La tecnología está tan presente hoy en día que ya es natural la convivencia con aparatos de todo tipo que complementan nuestra vida. Respecto a las relaciones sociales y laborales, existen todo tipo de ventajas para trabajar. Desde plataformas para compartir proyectos y editarlos (como moodle), hasta los mails corporativos. Hay decenas y decenas de herramientas digitales para el trabajo colaborativo, tanto en el mundo offline como en internet.

Por otro lado, en las relaciones afectivas también ha habido desarrollos. Conocemos personas y pactamos citas a través de aplicaciones. Intentamos adivinar si una persona será una buena pareja sin conocerla personalmente, sólo leyendo su “perfil” y tomando nota de sus “intereses”.

En la economía, el comercio y las empresas

Los modos de hacer negocias y las formas de vender y comprar productos también se fueron transformando. Cuando hace 50 años casi todas las transacciones eran de manera personal (excluimos de esto al mercado financiero que ya había avanzado en esta línea), hoy hay un vuelco hacia lo impersonal.

En menos de 30 años empezó el desarrollo del e-commerce y de las grandes plataformas de tiendas online. Cualquier cosa que necesites la puedes encontrar en estos lugares. Se puede pagar en efectivo o con tarjetas de débito y crédito. Cada vez más el dinero en papel deja de ser importante. Hay un vuelco de la economía hacia la bancarización. Hay que todavía existen lugares donde las empresas les pagan en la mano el sueldo a sus empleados, los depósitos en cuenta ya son una normalidad en casi todo el mundo.

Y con la bancarización y las compras online surgen nuevas estrategias de venta: los pagos en cuotas; los “black friday”; los envíos a cualquier parte del mundo; el acceso a mercados y productos lejanos a tu país de origen; las nuevas monedas o criptomonedas. Es todo un nuevo mundo con lenguaje o lógica propia.

La ciencia, sin fronteras

Es complejo e interminable explicar la infinidad de desarrollos científicos que se han dado en los últimos 50 años, o incluso en la última década. Lo cierto es que la ciencia no descansa y cada año se destacan distintos avances. Y la ciencia atraviesa cada aspecto de nuestra vida: la industria, la economía, la medicina, la informática, la alimentación, la tecnología espacial, la astronomía, las Tics, el transporte, el entretenimiento, etc.

Desde nuevas vacunas y curas a diversas enfermedades, al aumento del volumen de producción y la industrialización de sectores tradicionalmente “análogos”. La innovación está a la orden del día.

Y la ciencia (y tecnología) es un sector económico muy importante en cada país. Existen ministerios completos con sus propios presupuestos para el desarrollo de distintas tecnologías y la investigación científica. Ya es considerado un desacierto dejar de invertir en innovación e investigación.

¿El acceso a la ciencia y la tecnología es para todos?

El acceso es un tema de debate constante. En 1966 una resolución de la ONU establecía como derecho humano el acceso a la ciencia y la tecnología. Pero no es actualmente un derecho para todos. Son numerosos los factores que llevan a esta realidad. Sin duda uno de los más preponderantes es la brecha entre los países desarrollos, en desarrollo y subdesarrollados.

Esta brecha es cada vez más amplia. Los avances en ciencia y tecnología son fundamentales en la distancia que hay entre pobres y ricos. Pero, la brecha también está al interior de los países. Dentro una nación desarrollada, los beneficios de los avances en ciencia y tecnología tampoco son para todas las capas sociales. Aunque muchos aparatos y desarrollos son cotidianos y están al alcance de la sociedad entera; otros no, por su costo y exclusividad.

Es una materia pendiente para todas las naciones garantizar el acceso a la ciencia y la tecnología, un derecho consagrado en la Carta Internacional de Derechos Humanos del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Más de 160 países firmaron este compromiso.

Las nuevas enfermedades

El estilo de vida moderno en el que vivimos suele mantenernos sentados 8 horas en una computadora, trabajando. Este tipo de actividad puede ser muy nociva para la salud. Con el advenimiento de las nuevas tecnologías y dispositivos electrónicos han aparecido novedosas enfermedades que pueden tener consecuencias importantes en nuestra salud:

Síndrome del Túnel Carpiano:

Es la afección que sufren mayoritariamente las personas que “viven chateando” o son adictas a esta actividad. y a conversar on-line con otras personas. Este síndrome, llamado del túnel carpiano, es una afección que se presenta cuando el nervio que va desde el antebrazo hasta la mano, se presiona o se atrapa dentro del túnel carpiano, a nivel de la muñeca, causando entumecimiento, dolor, hormigueo y debilidad en la mano afectada. Básicamente es el exceso de “clics”. Presta atención a la cantidad de tiempo que dedicas a esta sencilla actividad ¿Cuántos clics por día crees que haces?

Daños en la audición:

¿Cuántas veces decidimos estudiar o trabajar escuchando música? ¿No has decidido aislarte de las distracciones y esconderte en tus auriculares? ¿Sales a correr o hacer ejercicio escuchando tu música preferida? ¿Y a qué volumen ponemos la música? Muchas personas escuchamos la música muy alta y eso puede ser peligroso. El riesgo radica en sufrir problemas de audición. El primero y más conocido es la hipoacusia (sordera), pero también puedes tener problemas en el equilibrio (ya que este sentido se encuentra en el oído) y en el corto plazo, náuseas y vómitos.

Problemas mentales:

Muchas de las enfermedades de esta categoría existieron desde siempre pero el uso abusivo de la tecnología ha incrementado exponencialmente la presencia de síntomas de problemas mentales. Si utilizamos nuestros dispositivos tecnológicos más del tiempo que debemos podemos sufrir diversos padecimientos. Por ejemplo, muchas personas dan cuenta de afecciones como la depresión, el aislamiento social, la ansiedad, la pérdida del placer y el disfrute de las actividades diarias, entre otros problemas psicológicos. Son enfermedades a las que solemos no prestar atención ya que son difíciles de detectar pero es preciso estar atentos.

Sobrepeso y obesidad:

El siguiente es uno de los problemas físicos más importantes y recurrentes. Pasar horas y horas sentado frente a nuestra computadora y cualquier dispositivo tecnológico nos lleva a una vida sedentaria. Y las primeras consecuencias son la obesidad y el sobrepeso. Diversos estudios dan cuenta de esta realidad que afecta a cada vez más personas. Estas enfermedades además derivan en otros problemas como afecciones en el sistema circulatorio o la diabetes, entre otras enfermedades.

Daños irreparables en el sistema nervioso:

Debemos ser conscientes de que los dispositivos tecnológicos que manipulamos emanan campos electromagnéticos que pueden ocasionarnos enfermedades. El uso abusivo de la tecnología nos expone a estos campos constantemente y puede causarnos daños irreversibles en nuestro sistema nervioso central. Sucede que los campos electromagnéticos que los dispositivos emiten son causantes de enfermedades vinculadas con el vértigo, la fatiga, los trastornos del sueño, la pérdida de memoria y posibles desarrollos de tumores cerebrales.

Enfermedades oculares:

También es llamado el “síndrome de visión en computadora”. Se trata de una complicación –que no es duradera- consecuencia de fijar la vista de forma prolongada en una pantalla de computadora durante periodos ininterrumpidos de tiempo.

También está vinculado con nuestro parpadeo. Se presume que parpadeamos entre 16 y 20 veces cada 60 segundos. Lo increíble es que cuando estamos utilizando nuestra notebook sólo parpadeamos de seis a ocho veces.

Las consecuencias de esto es que nuestra visión se vuelve borrosa o podemos llegar a ver doble (diplopía), también nuestros ojos se resecan e irritan. Podemos sufrir ardor ocular, dolor de cuello y espalda, dolor de cabeza, fatiga general, cansancio físico, tensión y dolor ocular, y nerviosismo.

Adicción:

La OMS informa que una de cada cuatro personas sufre algún tipo de trastorno de personalidad causada por el uso abusivo de la tecnología. La obsesión por la misma es algo cada vez más frecuente y afecta especialmente a los sectores juveniles quienes encuentran en la realidad virtual una realidad tan importante como la cotidianidad. Tan recurrentes se han vuelto este tipo de diagnósticos que existen especialistas para estas enfermedades. Son varias las afecciones, por ejemplo: está la nomofobia (miedo a no tener a la mano el celular) la portatilitis (molestias y dolores musculares por usar y cargar portátiles en exceso) la ciberadicción (adicción al internet), entre otras más.