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El abejorro, el «pariente pobre» de las abejas, requiere protección

El abejorro, el "pariente pobre" de las abejas, requiere protección

Los abejorros prefieren climas más frescos y son más comunes en el Hemisferio Norte.
La próxima vez que coma un tomate o un arándano, podría deberse al esfuerzo de un trabajador humilde y raramente celebrado.
Mientras el misterioso colapso o despoblamiento de colmenas ha llevado a una proliferación de campañas para salvar a las abejas melíferas, poco se ha hablado del declive de su pariente menos popular pero con un papel igualmente crucial en la polinización de cultivos.
Los abejorros no sólo tienen características que los hacen mucho más eficientes para polinizar cultivos como el tomate, sino que también son vitales para la supervivencia de una gran variedad de flores silvestres.
Si bien no han sido afectados por el fenómeno del colapso de colmenas, son más vulnerables a la pérdida de hábitat y los cambios en las prácticas agrícolas.

 

El abejorro, el "pariente pobre" de las abejas, requiere protección

 
Su declive se ha venido registrando no solamente en Europa. Un estudio de ocho especies en Estados Unidos encontró que cuatro se mantenían estables, pero las otras habían disminuido en hasta un 96%.
Capacidad vibratoria
En el Reino Unido las abejas melíferas polinizan sólo un tercio de los cultivos, según un estudio reciente de Simon Potts, profesor de la Universidad de Reading, en Inglaterra, publicado en Agriculture, Ecosystems and Environment.Las flores del tomate sueltan el polen por medio de vibración.
Los otros dos tercios son polinizados por otros insectos, como los abejorros y los sírfidos, que a veces se confunden con las avispas y las abejas.
Las abejas tienen lenguas cortas, pero los abejorros, con una lengua más larga y un cuerpo de mayor tamaño, son más indicados para polinizar ciertas flores. Los abejorros utilizan además un método conocido como polinización por zumbido, que es más efectivo que el de las abejas en algunas especies como el tomate.
La flor del tomate sólo suelta el polen por medio de vibración. Los abejorros pueden realizar este movimiento de forma altamente eficaz por su tamaño y capacidad vibratoria.
Al igual que las abejas, estos insectos se alimentan de néctar y colectan polen para alimentar a sus crías. Pero usan estrategias diferentes en la búsqueda de fuentes de alimento.
Las abejas usan exploradoras que a su retorno comunican a la colmena la ubicación de las flores mediante una compleja danza. Los abejorros, en cambio, no cuentan con un sistema de comunicación tan efectivo y por esto exploran en forma individual. Es difícil que toda una colonia emigre de un cultivo en busca de una fuente mejor de alimento.
Prácticas agrícolas
Los abejorros son especialmente vulnerables a los cambios en el ecosistema, según Juliet Osborne, investigadora de la Universidad de Exeter.

 


Osborne colocó transmisores en abejorros y constató que si bien algunos individuos se alejaban hasta cuatro kilómetros de la colmena en busca de alimento, la mayoría permanecía en un radio de unos pocos cientos de metros.
«Basta por ejemplo con que un agricultor cambie el manejo de sus campos para que haya menos flores silvestres y los abejorros sean afectados porque no expanden su búsqueda», dijo Osborne.
Para agravar aún más el panorama, las reservas de alimento en las colmenas de abejorros se agotan en pocos días, a diferencia del caso de la abejas, que suelen guardar depósitos mayores.
Los abejorros parecen estar en declive en gran parte del Reino Unido, pero cuantificar el declive es difícil, según dijo Osborne a la revista New Scientist. Las abejas melíferas son monitoreadas por apicultores, pero en el caso de los abejorros y otras poblaciones silvestres es mucho más complejo hallar nidos y estimar poblaciones.

 


La pérdida de polinizadores puede tener serias consecuencias económicas y esto queda en claro cada febrero en California, cuando cerca de un millón de panales son trasladados al estado para polinizar los almendros.
En China, la desaparición de polinizadores naturales en zonas del suroeste ha llevado a su reemplazo por una labor intensiva y manual en áreas de perales y manzanos.
Los investigadores señalan que si se quiere seguir contando con el trabajo vital de los aberrojos, será necesario un manejo más amigable fundamentalmente de los campos agrícolas, asegurando el manteniento de una diversidad de plantas silvestres que florezcan en diferentes épocas del año.

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