Saltar al contenido

Hombre que cruzó de ‘Polo a Polo’ afirma que todo es posible

Hombre que cruzó de 'Polo a Polo' afirma que todo es posible

Johan Ernst Nilson cruzó de ‘Polo a Polo’

LYAN BABILONIA

Johan Ernst Nilson, se convirtió en el primer hombre del mundo que logró cruzar el continente  americano de polo a polo sin ningún vehículo motorizado. Nilson inició su travesía el pasado 6 de abril de 2011 y llegó a su destino final el 7 de mayo de 2012.
Este hombre sueco piensa que “todo es posible, solo que lo imposible toma un poco más de tiempo”.

Hombre que cruzó de 'Polo a Polo' afirma que todo es posible
Nilson viajó casi 19,000 millas con el fin de crear conciencia sobre el cambio climático y la necesidad de proteger los recursos naturales. Además dice que no encontró mejor fecha para iniciar este proyecto que en el aniversario de Robert Edwin Peary y Matthew Henson, quienes se convirtieron en los primeros hombres en llegar al Polo Norte en el año 1909.
Para lograr este reto atlético y personal, Nilson contó con el auspicio de Audi, que le suplió un trineo súper-ligero para viajar por la Antártida, el cual fue probado en el túnel del viento y la cámara de frío de Audi en Ingolstadt (Alemania). El aventurero dice que la tecnología utilizada, sumada a su fuerza mental, hicieron posible el recorrido.

Hombre que cruzó de 'Polo a Polo' afirma que todo es posible
Para él fue una doble aventura porque además de enseñar al mundo los recursos naturales, aprendió mucho de la diversidad cultural que hay de un extremo del continente americano al otro, dijo en entrevista con Terra.
Nilson disfruta al crear conciencia ambiental.  “Yo no soy un político, no puedo cambiar las leyes, pero yo soy una ventana para el mundo”, dice.
Nilson, quien actualmente está negociando la posibilidad de escribir un libro y hacer una película sabe que el resultado no será inmediato, pero espera que en algunos de años pueda medirse el efecto de “Pole 2 Pole” como se le  nombró al proyecto.  No sería la primera vez que este hombre de 42 años de edad hace una película, pues el último documental producido por National Geographic se trasmitió en 26 idiomas a lo largo de 145 países.


Nilson cuenta que “Polo a Polo” esta ha sido la aventura más larga y la más riesgosa, incluso más difícil que escalar el Everest en el 2007. “Aquí había situaciones fuera de control como por el ejemplo el derretimiento de los polos…el Everest fueron dos meses esto casi año y medio”, cuenta orgulloso de su hazaña.
Durante la aventura tuvo que enfrentarse a temperaturas de hasta 40 grados bajo cero.  “Algunas veces tu avanzabas todo el día y en la noche cuando ibas a dormir amanecías en el punto donde habías comenzado por los vientos. Encima de eso tenías a los osos polares que podían atacarte si tenías mala suerte”, recuerda.


Las temperaturas extremas eran un factor que no podía perder de vista, pues de un clima congelante tuvo que enfrentarse las altas temperaturas del desierto cuando atravesó México. El sueco admite que pensó en “colgar los guantes”, pero que sus ganas de llevar un mensaje al mundo hacían que no desistiera.
“Aquí la clave era ser flexible con el tiempo, con los retos climáticos e incluso con los contratiempos para poder actuar rápidamente y mantenerte a salvo”, explica.
Nilson se rompió dos costillas, se lesionó la rodilla, se desmayó en el desierto, en una ocasión sus dedos comenzaron a sangrar por las bajas temperatura y hasta un perro callejero lo mordió, pero se mantuvo enfocado en su objetivo.
Previo a “Polo a Polo”,  Nilson había realizado otras 28 expidiciones.
Un día ‘extremo’


Al comenzar su día, Nilson desayunaba un alimento seco como algún cereal y se preparaba para recorrer cientos de kilómetros.
Durante la mayor parte de la travesía estuvo acompañado; y fue gracias a esto que pudo ser atendido cuando colapsó en el desierto y cuando se le quebraron sus costillas. Sin embargo, la compañía no era una garantía de supervivencia.
Su dieta estaba basada en alimentos secos, nueces y mucho aceite, debía comer tres veces al día y descansar en las noches para recuperar fuerzas.


Este viaje le tomaría solo días a cualquiera, pero a Nilson le tomó poco más de un año porque no viajó en ningún vehículo motorizado.
Comenzó con esquíes en el Polo Norte hasta el extremo norte de Groenlandia. Desde allí, se trasladó en un trineo tirado por perros hasta la base aérea de Thule y viajó en velero a Ottawa, Canadá.  De ahí partió en bicicleta a Panamá y al llegar al país centroamericano volvió a viajar en velero hasta Cartagena. Luego partió a la Patagonia chilena en bicicleta y finalmente tomó un velero para llegar a la Antártida. Pero no se quedó en el mar, sino que entró a explorarla en trinero.
Hoy, no sabe si volvería a hacer el viaje, pero de lo que sí está seguro es de que seguirá llevando su mensaje, siempre con una aventura distinta.

www.xizmitescort.com | www.eskisehiritiraf.com