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La grasa humana podría servir para hacer vasos sanguíneos

La grasa humana podría servir para hacer vasos sanguíneos

Vasos obtenidos mediante células madre de grasa de liposucción se podrían usar en cirugía de derivación cardiaca “Del cerdo se aprovecha todo, hasta los andares”, dicen con frecuencia los trabajadores de los mataderos, sin saber que esta frase podría ser aplicable a ellos mismos. Al menos en términos científicos.

La grasa humana podría servir para hacer vasos sanguíneos

 

Un reciente estudio publicado por la Asociación Cardiológica Estadounidense afirma que las células madre adultas obtenidas en operaciones de liposucción podrían utilizarse para hacer crecer vasos sanguíneos de pequeño diámetro como los que se utilizan en la cirugía de derivación cardiaca y de otros tipos. Millones de pacientes con problemas cardiovasculares necesitan operaciones de implante de vasos de pequeño diámetro que consisten en desviar la sangre de las arterias bloqueadas.

 

Estos vasos derivados de células de liposucción, pero crecidos en laboratorios, podrán ayudar a solucionar el mayor problema que deriva del uso de arterias artificiales: “El riesgo inherente de su coagulación, rechazo y otras alteraciones de su funcionamiento normal”, explica Matthias Nollert, el promotor del estudio y profesor de la Universidad de Química, Biología y Materiales de Ingeniería de Oklahoma. “Nuestros vasos sanguíneos poseen buenas propiedades mecánicas y creemos que se contraerán normalmente, una vez expuestos a hormonas. Asimismo resulta que previenen la acumulación de plaquetas de sangre, componente sanguíneo que causa el estrechamiento de las arterias”, explicó Nollert. Durante su trabajo, los investigadores convirtieron las células madre derivadas de grasa abdominal en células musculares y las “sembraron” sobre una membrana muy fina de colágeno.

 

Cuando las células madre se multiplicaron, la membrana fue envuelta en tubos con el diámetro de finos vasos sanguíneos. En tres o cuatro semanas estos tubos crecieron hasta convertirse en vasos sanguíneos utilizables. Los científicos esperan obtener un prototipo que puedan probar en animales en un plazo de unos seis meses.