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La identidad de una enzima clave para combatir a la bacteria de la legionelosis

La identidad de una enzima clave para combatir a la bacteria de la legionelosis

Una nueva investigación muestra que una enzima que durante mucho tiempo ha sido considerada de escasa utilidad para la respuesta inmunitaria, tiene un papel importante en la movilización de células inmunitarias que matan a bacterias que causan infección.

La identidad de una enzima clave para combatir a la bacteria de la legionelosis

La legionelosis o Enfermedad de los Legionarios es una infección pulmonar causada por la bacteria conocida popularmente como Legionela. La bacteria obtuvo su nombre a partir de un brote en 1976, cuando mucha gente que acudió a una convención de la Legión Estadounidense en Filadelfia, enfermó de una neumonía en aquel entonces de causa desconocida, provocada por esta bacteria. Sólo en Estados Unidos, cada año, entre 8.000 y 18.000 personas son hospitalizadas con legionelosis.

Unos científicos de la Universidad Estatal de Ohio, en Estados Unidos, han determinado que esa enzima hasta ahora considerada de escasa utilidad, denominada caspasa-11 en el caso de los ratones, en realidad activa componentes en las células inmunitarias que permiten a éstas atacar con éxito a las bacterias que causan la Enfermedad de los Legionarios.

 

Sin el ataque específico de esas células inmunitarias, las bacterias de la legionelosis sobreviven y pueden crecer, replicarse y enfermar a la persona. Se desconoce si el mismo efecto ocurre en otras bacterias.

La enzima equivalente en los seres humanos es una combinación de caspasas 4 y 5. El equipo de Amal Amer, profesora de inmunología, infección microbiana y medicina interna en la Universidad Estatal de Ohio, determinó que la bacteria Legionella pneumophila de alguna manera suprime la activación de estas dos enzimas en las células humanas. Pero si las enzimas se agregan por otra vía a las células inmunitarias, éstas vuelven a ser capaces de llevar a cabo con éxito sus ataques contra las bacterias.

 


Lo descubierto en este estudio podría conducir al desarrollo de fármacos no antibióticos, diseñados para combatir ciertas infecciones bacterianas mediante la activación de las caspasas. Los más vulnerables a la Enfermedad de los Legionarios son los ancianos, los fumadores y personas con enfermedades crónicas o con el sistema inmunitario debilitado, como es el caso de pacientes con cáncer o SIDA.

 


Si hubiera una vía terapéutica para expresar, suministrar o inducir las caspasas 4 y 5 a gran escala en la persona bajo riesgo, sería factible impedir la infección por Legionella pneumophila. Eso sería un notable avance médico.